La falta de escrúpulos del capitalismo

Los sofismas sobre los que se asienta la defensa de la propiedad privada y su acción independiente de los gobiernos en las sociedades capitalistas, son expertos en las medias verdades y las lógicas falsas.

El capital busca, persigue y mantiene su derecho intocable e intangible no sólo de mantenerse al margen de las leyes, sino lo que es más dramático, de los valores morales.

No es nada nuevo, el capitalismo tiene un sistema jurídico propio en el que los beneficios crecientes son el único objetivo y siempre; a costa de los que sea.

Objetivo: El capital

Cualquier situación ajena a los beneficios, es demagógica, utópica y carece de valor y sentido. Para el capitalismo, el tiempo se traduce en dinero y los recursos también.

La lucha por el reparto de recursos, por la erradicación de la discriminación, por la desaparición de la pobreza, no es más que un discurso, fundamentalista que compra y vende votos en pos del objetivo real perseguido: el capital.

¿Discriminación? no, progreso

¿Qué más progreso y apertura se le puede atribuir al capitalismo que la elección de Obama, muestra fehaciente de la integración racial?… una integración racial en la que se produce la paradoja de comprobar no sin mucho asombro, como los dirigentes de la administración del gobierno de EE.UU. promulga leyes que fomentan el racismo, la desigualdad y la discriminación y que derivan en situaciones como las que se viven en Arizona y…en 21 estados más.

En Estados Unidos, estandarte de la integración, los avances y el capital… la tierra prometida para el resto del mundo, se prepara de forma subyacente una nueva limpieza étnica en la que únicamente la capacidad para generar riqueza es tenida en cuenta por el capitalismos que es más tolerante en función del color del dinero.

El capital se rodeará de todo aquél que sea capaz de generar riqueza que se transforme en mayores ganancias.
Luchar contra el capital es imposible… y los argumentos no son los conceptos caducos –para los capitalistas- que hablan de integración, solidaridad e igualdad de oportunidades, los argumentos son los números, el capital desprecia a todo aquel que no puede reportar beneficios y que supone un gasto adicional.

Para el capitalismo no importan los recursos, ni los sacrificios ni la políticas que abogan por un mundo más justo, para el capitalismo importa el alimento de las tarjetas de crédito, los ascensos en las bolsas la especulación de los mercados financieros y la capacidad de traducir TODO en el verde color del dinero.

Moral y ética si, pero con dinero

La moral y la ética tienen un sentido distinto para el capitalismo, un sentido que pasa por el análisis de los beneficios a la hora de apoyar o rechazar una u otra acción, en función solo… de la rentabilidad de sus empresas.

Es por el capitalismo que el planeta está abocado al fracaso, mientras los recursos fueron ilimitados era más sencilla la explotación y el enriquecimiento rápido que el reparto y el enriquecimiento repartido. El mundo más justo… el mundo mejor con el que sueñan las nuevas e idealistas generaciones no es viable mientras el capitalismo sea capaz de manejar los hilos de lo que hoy… sigue moviendo a la raza humana: El dinero.

Esta entrada fue publicada en capitalismo y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>