Elecciones parlamentarias en Australia

Se han celebrado las elecciones en Australia más reñidas de las últimas décadas. Laboristas y conservadores, los dos partidos principales, tendrán que negociar la adhesión de otros grupos minoritarios si quieren gobernar.

Laboristas (whigs) y conservadores (tories) deberán buscar el apoyo del Partido Verde y los independientes si quieren obtenerjulia_gillard la mayoría necesaria para hacerse con el poder. Algo parecido ocurrió, si recordamos, en las últimas elecciones británicas, donde las diferencias entre la izquierda y la derecha también fueron las más estrechas de los últimos tiempos.

En principio, por razones ideológicas, Julia Gillard, primera ministra en funciones y líder del Partido Laborista, no tiene más fácil para ganarse las simpatías del Partido Verde, que parece ser la llave de entrada a la Casa de Lodge, residencia oficial del primer ministro australiano.

Pero Tony Abbot, líder de la coalición conservadora integrada por el Partido Nacional y el Partido Liberal, no se ha quedado de brazos cruzados y ya ha tentado a algunos candidatos independientes.

A falta del recuento oficial, se estima que tanto los laboristas como los conservadores conseguirán entre 70 y 73 escaños cada uno.  Hay que recordar que el Parlamento de Australia lo componen 150 diputados.