Pasados diez años de sancionada la Constitución aún quedan puntos que no se aplican. Por esta razón la Conferencia Episcopal Venezolana pidió tanto al gobierno como a la oposición que cesen en sus pedidos de modificación y sustitución y que la apliquen.
Las palabras de Ubaldo Santana, presidente de la asamblea de obispos y arzobispo de Maracaibo, fueron las siguientes “El cumplimiento de la Carta Magna, sobre todo en lo atinente a la progresividad de los derechos
humanos, sigue siendo una tarea pendiente. ¿No ganará el país entero en gobernabilidad si todos, sin excepción, gobernantes y gobernados, nos concentramos en estudiar, respetar y aplicar la Constitución actual en vez de pensar en modificarla o reemplazarla por otra?”.
Pero no se limitó a hablar de la Carta Magna sino que también hizo mención de las altas tasas de criminalidad que azotan a Venezuela especialmente a Caracas, ciudad ubicada en el cuarto puesto mundial de criminalidad, y pidió que las fuerzas de seguridad actúen para proteger a la ciudadanía.
También solicitó que finalice el clima de división que impera en Venezuela porque atenta contra la convivencia pacífica de los venezolanos.
